Dieta Perricone

La dieta Perricone, la dieta con la que te verás más joven

Una vez pasados los excesos de las Navidades, empezamos el año nuevo con el propósito de todos los años, apuntarnos al gimnasio y perder todos esos kilos que hemos cogido a lo largo del año. Algunos ya empezarán la “operación bikini” pensando en hacer una escapadita en Semana Santa y otros esperarán a que vuelvan a subir las temperaturas para luchar contra la báscula.

Muchos recurren a las llamadas dietas express o relámpago, esas dietas que con sólo un par de días se pierden muchos kilos pero que sin ninguna duda el remedio es peor que la enfermedad y en nada aparece el efecto rebote y los recuperas enseguida.

Una de las dietas que ahora mismo está de moda es la diseñada por el Doctor Nicholas Perricone, médico dermatólogo Estadounidense. Perricone ideó esta dieta no con la finalizad de adelgazar sino para frenar la aparición de arrugas y mejorar la elasticidad y firmeza de la piel. Esta dieta también es conocida como dieta Antiedad o Antiaging o dieta Lifting.

La Reina Doña Letizia, es una de las celebrities españolas que siguen esta dieta.

El método Perricone se basa en una alimentación variada, equilibrada y poco prohibitiva.

Se centra en la reeducación; aprendiendo a comer correctamente, cambiarán nuestros hábitos alimentarios y con ellos conseguiremos una calidad de vida mucho más saludable, nuestra piel nos lo agradecerá y además perderemos esos kilos que tanto nos molestan.

Ideal para los meses estivales que junto a un buen protector solar luchan contra los efectos altamente dañinos de los rayos uva del sol.

Metodología de la dieta Perricone

Como ya dijimos anteriormente, esta dieta es cómoda y fácil de seguir ya que su pretensión es cambiar nuestros hábitos alimentarios para siempre y no volver a recaer en los errores anteriores.

Perricone propone dos opciones muy diferenciadas en cuanto a duración, la primera de ella de 3 días mientras que la segunda se prolonga hasta los 28 días.

¿Porqué elegir una y no otra? Pues bien, depende del objetivo a alcanzar y de la prisa.

Para unos resultados más notables a nivel general es recomendable decantarnos por la opción de los 28 días, se realizará la regeneración celular de una forma más completa. Necesitamos más tiempo pero los resultados merecerán la pena.

La opción de los tres días nos proporcionará una cara luminosa, más suave y radiante; perfecta en pocos días y con poco esfuerzo.

Los alimentos que compone la dieta son los mismos en cualquier de las dos opciones y se clasifican en 4 grandes grupos:

  • Proteínas de alta calidad: proteínas procedentes de pescados y carnes magras como atún, sardina o salmón, uno de los preferidos por su alto contenido en Omega 3, entre los pescados y el pollo o pavo entre las carnes. También las proteínas procedentes de los lácteos y derivados, mejor si son desnatados.
  • Ácidos grasos esenciales: aceite de oliva virgen extra, aguacate, coco, aceitunas, aceite de lino y frutos secos son alimentos con un alto contenido en omega 3 y ácidos grasos buenos.
  • Fibra e hidratos de carbono complejos: procedentes de frutas, verduras y determinados granos.
    • Frutas: ricas en vitamina en fibra, vitamina A y C, intervienen en el proceso de oxidación de las células, entre otras podemos encontrar: manzana, kiwi, melón, bayas, pomelo, naranja, cerezas, frutos rojos, fresas, arándanos.
    • Verduras: calabacín, col, espinacas, coliflor, coles de Bruselas, espárragos, lechuga y apio.
    • Granos y legumbres: en cuanto los granos están la avena, se recomienda su consumo diario por la mañana, la cebada y la quinoa. Las habas, las judías, frijoles y las lentejas constituyen el grupo de las legumbres.
  • Vitaminas antioxidantes y ácido alfa lipoico.

Además de estos alimentos recomendados hay otros que por sus características se desaconsejan:

  • Azúcar: el azúcar se encuentra en muchos alimentos: pan blanco, arroz, maíz, pasas y frutos desecados. El azúcar provoca pérdida de elasticidad en la piel, pueden producir un envejecimiento acelerado de las células.
  • Alcohol: sólo está permitido de forma puntual el vino tinto, por su beneficios digestivos y antioxidantes.
  • Zumos artificiales y refrescos: se recomienda sustituir este tipo de bebidas por zumos naturales, fruta fresca e infusiones, de esta forma se evitaran los azúcares y otros compuestos químicos procedentes de los refrescos y zumos artificiales.
  • Tabaco: el tabaco es perjudicial para la salud por muchas causas, pero en relación con el objetivo de esta dieta se pueden destacar las siguientes: por un lado, favorece la deshidratación cutánea, dejando la piel con mal aspecto a simple vista, y por otro contamina las células acelerando el envejecimiento.
  • Café: el consumo de cafeína suele influir a la hora de dormir provocando en ocasiones insomnio y malestar a la mañana siguiente, todo ello se refleja en el rostro: semblante apagado, ojeras, además de mal humor.

Los alimentos frescos son la base de esta dieta, dejando a una lado las conservas y fiambres. En los productos frescos se encuentran los mejores nutrientes para nuestro organismo, buscando el equilibrio entre los micronutrientes y los macronutrientes.

La cantidad de pescado gracias a sus múltiples beneficios supera notablemente a la de carne.

Para endulzar los platos se emplean productos naturales como miel y la stevia.

Se recomienda beber 2 litros de agua al día, se puede tomar té verde y zumo de granada.

Para conseguir un rostro luminoso es necesario dormir entre 7 y 8 horas y realizar como mínimo media hora de ejercicio al día.

Con todos estos consejos obtendrás una piel tersa, sana y luminosa además de perder alguno de esos kilos que te sobran.