Dieta Disociada

La dieta disociada y su método

La dieta disociada se hizo muy popular por su facilidad y comodidad. No hay que estar pesando los alimentos ni contando las calorías. Sin embargo no está reconocida científicamente, lo que pone en duda si es o no una dieta sana y equilibrada. Teniendo esto en cuenta, habrá que ser muy precavido a la hora de ponerla en marcha.

Al ser una dieta que no fija las cantidades de cada alimento puede dar lugar a que cada persona la interprete a su manera centrándose en la proteínas y eliminando los hidratos o las grasa, o dedicando cada día a un grupo. Esto es un grave error porque lo que se puede conseguir es un desajuste nutricional con serias consecuencias para la salud. Todos los días hay que tomar alimentos de todos los grupos siguiendo las pautas de la propia dieta y no las que le parezca a cada uno.

Es recomendable complementar la dieta con deporte moderado y constante para obtener buenos resultados en poco tiempo. Una media podrían ser 3 o 4 kilos de bajada de peso en una semana. En esta dieta es preferible que la pérdida se haga poco a poco, así será más difícil engordar de nuevo.

La duración máxima de la dieta disociada es de un mes, en el caso de querer alargarla más de estos 30 días es necesario la supervisión de un médico.

Tablas de alimentos de la dieta disociada

La base de la dieta disociada es separar los alimentos en grupos y categorías a la hora de comer y seguir unas sencillas pero importantes pautas.

Estas pautas se recogen en las llamadas tablas de alimentos de la dieta disociada. En ellas se enumeran los alimentos permitidos y se clasifican en categorías, evitando mezclar entre sí alimentos de categorías diferentes. El resultado de esta clasificación son cinco grupos de alimentos: los carbohidratos, las frutas, las grasas, las proteínas y las verduras.

Los alimentos

Los alimentos que se encuentran en la grupo o categoría son los siguientes:

  • Verduras: lechugas, puerro, espinacas, acelgas, coliflor, pepino, calabacín, zanahoria, pimientos, espárragos, cebolla y apio.
  • Frutas: fresa, mora , uva, plátano, manzanas kiwi, piña y los cítricos como los limones, las mandarinas y las naranjas.
  • Proteínas: carne roja y blanca, pescados y mariscos, productos lácteos y huevo.
  • Grasas: aceite de oliva y de girasol, nueces, pasas, chocolate, avellana, dátiles y pasas.
  • Carbohidratos: harinas, legumbres, pasta, arroz, maíz, y soja.

Las pautas

Estas son las pautas que requiere la dieta disociada:

  • No mezclar las proteínas con los hidratos, ni con las grasas en la misma comida.
  • Tampoco se pueden mezclar entre sí los hidratos de carbono ni varias clases de fruta, por ejemplo las ácidas como el limón con las dulces como las uvas.
  • El alcohol y los refrescos están prohibidos, sean o no sin azúcar o light.
  • La fruta solo se comerá al desayuno o a media mañana.
  • Los frutos secos, tanto dátiles, pasas como nueces se pueden tomar a media mañana y a la merienda. Siempre solos y no acompañando a la fruta.
  • Los carbohidratos se comerán a media mañana o a la comida, jamás a la cena.
  • Las proteínas se tomarán a la hora de la cena y no durante el día.
  • Hay que comer cinco veces al día. Sin saltarse ninguna comida.

Con estas pautas se pueden elaborar muchas combinaciones de menú, de este modo se hará la dieta más entretenida y se evitará caer en la rutina y desistir en el intento de adelgazar.

Ejemplo de un menú para un día de la dieta disociada

  • Desayuno: café o infusión con edulcorante y dos rodajas de pan.
  • Media mañana: un puñadito de frutos secos.
  • Comida: ensalada de pasta con variedad de verduras.
  • Merienda: fruta.
  • Cena: De primero una sopa o crema de verduras y de segundo se puede elegir entre carne o pescado, nunca cocinado frito, preferentemente a la plancha o cocido.